Cuando contaba con cinco años, decidí que de grande quería ser “detective de niños para investigar a los padres”. No tenia claro que era lo que debía buscar, pero e di cuenta de que, dentro de la familia, ocurrían muchas cosas que pasaban inadvertidas.
Hoy muchos años mas tarde, después de trabajar con algunos millares de familias, me doy cuenta de que todavía hay muchas interrogantes. Para entender el mundo, podemos estudiar a la familia: situaciones críticas como el poder, la intimidad y la habilidad para la comunicación son partes vitales que fundamentan nuestra forma de vivir.
En la vida familiar: la mayoría percibe solo la décima parte de lo que sucede. Algunos sospechan que ocurre algo más, pero no saben qué es y no tienen idea de cómo pueden averiguarlo. El desconocimiento puede llevar a la familia por un sendero peligroso; la vida de la familia depende de la comprensión de los sentimientos y las necesidades subyacentes a los acontecimientos familiares.
La gente que vive con humanidad esta dispuesta a correr riesgos, a ser creativa, a
competir y a cambiar cuando la situación así loo amerita. Siempre encuentra medios para adaptarse a cosas nuevas.
Si sumamos todo esto, tendremos seres humanos físicamente sanos, alegres, creativos, productivos y responsables. Son éstas las personas que pueden valorarse por si mismas.
El contexto en el que se desarrolla una persona con estas dimensiones es la familia.
En mi experiencia como terapeuta familiar, he observado cuatro aspectos de la vida en familia:
• Los sentimientos e ideas que el individuo tiene de si mismo, a los que llamo autoestima.
• Los métodos que utilizan las personas para expresar sus ideas a los demás; a esto lo llamo comunicación.
• Las reglas que usan los individuos para normar como deben sentir y actuar, y que después se convierte en lo que denomino sistema familiar.
• La manera como la gente se relaciona con otros individuos e instituciones ajenas a la familia, y que denomino enlace con la sociedad.
A través de mi labor con familias, perturbadas y nutricias, he aprendido que el núcleo familiar, en cualquier sitio, enfrenta las mismas situaciones.
Cada una de las variedades familiares (ya sea que el hombre y la mujer hayan engendrado al niño, o solo un progenitor o por adopción) tiene problemas y posibilidades específicas, en esencia, todas se hallan sometidas a las mismas fuerzas operantes; la autoestima, la comunicación, las reglas y los enlaces en la sociedad.
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